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Guía completa de la orquídea Cambria

Orquídea Cambria

La cambria es una orquídea bastante extendida en el mercado y dada a su adaptabilidad, puede ser recomendada a los recién llegados en este tipo de cultivo.

Las condiciones presentes en los apartamentos son casi siempre adecuadas para su crecimiento y con pequeños cuidados tendrás la suerte de verla florecer a menudo.

Este tipo de orquídeas no existe en la naturaleza, pero proviene de la hibridación entre algunas especies, como Oncidium, Odontoglossum y Miltonia.

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Por este motivo, hay cambria con las flores más variadas, con flores de tamaño pequeño, mediano y grande, tigreadas o de un solo color, amarillas, rojas, rosadas y blancas.

Producen pseudobulbos alargados, bastante gruesos, de los cuales parten unas hojas en forma de cinta, no muy largas; en primavera y verano, entre las hojas, desarrolla un tallo delgado y erecto, largo hasta 30-40 cm, que lleva varios cogollos, que florecen en sucesión.

Después de la floración bajo el tallo, se desarrolla un nuevo pseudobulbo.

Plantas de fácil cultivo, son fáciles de encontrar en los viveros. Después de la floración, el tallo que lleva las flores puede ser cortado, bajo el cual se desarrollará un pseudobulbo hinchado, bien rígido.

Cuando los pseudobulbos están bien desarrollados, colocamos las plantas en un lugar fresco, evitando regar con demasiada frecuencia, durante al menos 8-10 semanas, de esta manera favoreceremos la producción de un nuevo tallo y la nueva floración al año siguiente.

Exposición

Se cultivan en un lugar luminoso, pero lejos del sol, lo que podría causar llamativas quemaduras en las hojas.

La temperatura óptima durante el período vegetativo, de marzo a septiembre, es de unos 18-20°C; durante los meses fríos es aconsejable colocar las plantas en un lugar más fresco, con temperaturas entre 10 y 15°C.

La exposición ideal para un crecimiento rápido y armonioso debe ser extremadamente luminoso, pero evitando la luz solar directa (especialmente en las horas centrales del día o en los meses de verano).

El consejo es que, en casa, se coloque cerca de una ventana al sur o al oeste, y que se cubra con una cortina de color claro en los momentos de máxima luminosidad.

Durante el verano es posible mover la maceta al exterior,  bajo la sombra de un árbol.

Riego

De marzo a septiembre, regar regularmente, cada semana, si es posible por inmersión, o sumergiendo las macetas en agua durante unos minutos, y luego almacenarlas en un lugar seco.

Durante este período fertilizaremos las plantas cada 25-30 días, con fertilizante específico para orquídeas.

Durante los meses fríos debemos regar aproximadamente una vez al mes, o incluso menos si las plantas se mantienen en un lugar con temperaturas por debajo de los 10°C.

Durante el periodo vegetativo el sustrato debe estar ligeramente húmedo: normalmente es necesario intervenir una vez cada 7-10 días, vigilando que las raíces no se vuelvan demasiado plateadas.

En invierno puede ser suficiente una vez cada 20 días.

Se puede regar desde arriba, aunque el método por inmersión es a menudo más seguro (dejar que drene bien).

Sin embargo, la salud de la planta está determinada por la humedad ambiental, especialmente cuando las temperaturas suben.

La vaporización frecuente es excelente, pero también podemos usar humidificadores eléctricos o colocar la olla en un recipiente lleno de arcilla expandida y agua (pero no permitir que entre en contacto con las raíces).

Para todos los usos es imprescindible utilizar agua de lluvia o agua desmineralizada.

Suelo y sustrato

Son especies epífitas, que aman los suelos blandos y muy bien aireados; suelen utilizar un sustrato formado por cortezas, pequeños trozos de fibra de coco o de osmundas, turba de esfagno.

Las plantas muy grandes pueden necesitar ser replantadas, nosotros intervenimos después de la floración.

Al ser un epífita, necesita un sustrato prácticamente inerte. Por lo general, se utiliza una mezcla de corteza (corteza de pino bien lavada y esterilizada, que se deja en remojo durante mucho tiempo), turba de esfagno y perlita.

Sin embargo, también podemos optar por el poliestireno u otro material inerte. Una buena opción es también la creación de una “balsa” atando las raíces a la madera y esperando a que se aferren a ella (como lo harían en la naturaleza).

Multiplicación

Ocurre por división de las cabezas, cada pseudobulbo, provisto de una raíz vigorosa, será dividido por la cabeza y replantado individualmente.

Parásitos y enfermedades

Cuidado de las orquídeas en casa

Temen a los ácaros y a la cochinilla; las condiciones de mala ventilación, la escasa humedad ambiental, o la excesiva humedad de la tierra, pueden causar la desecación de las hojas, y también la podredumbre de las raíces y de los pseudobulbos.

Clima

La orquídea Cambria no requiere un clima particular: pueden estar en un apartamento con calefacción media.

Durante el período vegetativo, de marzo a noviembre, es bueno, para estimular el crecimiento, mantener las temperaturas constantemente entre 20 y 25 ° C.

Un ambiente más frío les permitirá entrar en reposo vegetativo (sin embargo, se recomienda no caer nunca por debajo de 8 ° C). En cambio, el calor excesivo puede causar deshidratación, especialmente si la humedad ambiental es baja.

Replantando Cambria

La replantación se suele hacer cada dos años, para no perturbar excesivamente el sistema radicular. Normalmente se realiza en primavera cuando los nuevos chorros emitidos por la planta miden unos pocos centímetros.

Regamos muy bien el sustrato y esperamos a que las raíces estén blandas antes de extraerlo todo, para minimizar el daño.

Examinemos cuidadosamente y eliminemos todas las partes que estén muertas o con signos de putrefacción. Siempre usamos tijeras afiladas y desinfectadas.

Finalmente, se desempolva con productos adecuados (propamocarbono, fosetil-al). Alternativamente (especialmente si no hay problemas graves) también podemos optar por una cucharadita de canela en polvo.

Evitemos el riego durante al menos 10 días, posiblemente ayudando a la planta con una frecuente vaporización foliar.

Maceta para Cambria

Las macetas deben ser transparentes  y no demasiado grandes, porque le permitirán controlar el estado de las raíces y evitar el estancamiento del agua.

Puedes reutilizar el mismo envase, pero después de una desinfección cuidadosa. Asegurémonos de que haya muchos agujeros para drenar y airear el agua.

Fertilización de Cambria

Las Cambrias requieren fertilizantes líquidos específicos para orquídeas como NPK 20-20-20. Se deben administrar cada 20 días, mojando bien el sustrato de antemano (para evitar quemaduras).

¿Cómo hacer que la Cambria vuelva a florecer?

La principal dificultad en estas plantas es obtener nuevas floraciones, año tras año (incluso si las Cambria son espontáneamente muy florecientes). El secreto es reproducir el clima en el que vivían sus antepasados: simular una ligera estación invernal e inducir el descanso vegetativo.

En la práctica, de noviembre a diciembre movemos la maceta en una habitación poco calentada (de 12 a 16° C) y poco iluminada, regulando así el riego.

En febrero-marzo, volvamos a condiciones normales: se debe producir un tallo a partir de los pseudobulbos producidos durante el verano anterior.

En el apartamento el ciclo puede ser forzado en cualquier momento, monitoreando las temperaturas y la luminosidad.